Cultivo del ajo : Factores clave
El ajo es un producto clave en la gastronomía y en la cocina tradicional de un sinfín de culturas en el mundo, razón por la cual se cultiva en muchos países y regiones distintas. Existen distintas variedades (spring blanco y violeta, morado, rosa, negro, castaño, etc) y se puede usar en distintos formatos (bulbos semisecos o secos, dientes pelados, pasta de ajo, en verde, etc) pero el cultivo del ajo requiere una serie de condiciones imprescindibles para que el producto se desarrolle correctamente y tenga la máxima calidad.
El clima para el cultivo del ajo
El ajo no es una planta muy exigente en cuanto a la temperatura y adquiere sabores más picantes en climas más fríos. Para el cultivo del ajo se considera 0º como el cero vegetativo, a partir del cual comienza el desarrollo vegetativo de la planta, que es mejor cuando cuando la temperatura nocturna es inferior a 16º aunque puede desarrollarse bien hasta 40º siempre que el suelo tenga un cierto grado de humedad. El ajo soporta bien temperaturas más bajas mientras tenga unas dos o tres hojas.
La tierra para el cultivo del ajo
El suelo en el que se planta el ajo debe tener un buen drenaje y una humedad perfecta para el cultivo, que sería un poco por debajo de la capacidad del campo. El ajo es una planta que tiene facilidad para adaptarse a la mayoría de suelos en los que también se cultivan cereales. Le son especialmente favorables los terreno frescos o algo arcillosos que contengan cal en cantidades moderadas y potasa (carbonato de potasio) en cantidades más abundantes.
Lo que has de saber si o si sobre el cultivo del ajo
Para que el cultivo del ajo sea óptimo, no se debe plantar detrás de ninguna planta perteneciente a la familia de Liliaceae (como ajos o cebollas) ni cultivarse después de haber de haber recolectado remolacha, guisantes, habas, alfalfa, espinadas o después de haber arrancado una viña. Es mejor cultivar el ajo después del cultivo de pimiento, lechuga, col, trigo, colza, cebada, o patata.
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